Por qué una comisión pequeña cuesta tanto
Una comisión del 1,5 % al año parece poco, pero se cobra todos los años sobre todo tu dinero, no solo sobre lo que ganas. Si el fondo gana un 6 %, la comisión se lleva una cuarta parte de esa ganancia cada año. Además, el dinero que pagas en comisiones deja de generar interés compuesto durante el resto de los años.
Por eso, a largo plazo, la diferencia entre un fondo barato y uno caro puede ser de decenas de miles de euros, como muestra la calculadora. También puede adelantar o retrasar años el momento en que alcanzas la independencia financiera.
Qué es un fondo indexado
Un fondo indexado no intenta elegir las mejores acciones: copia un índice, como el MSCI World o el S&P 500, y obtiene su rentabilidad menos los gastos. Como no hay un equipo decidiendo qué comprar y vender, sus comisiones suelen ser mucho más bajas que las de un fondo de gestión activa.
Un fondo de gestión activa intenta superar a su índice. Si lo consigue por más de lo que cuesta su comisión extra, sale a cuenta; si no, sale caro. Según los informes SPIVA de S&P Dow Jones Indices, en Europa en torno a 9 de cada 10 fondos de renta variable de gestión activa no han superado a su índice de referencia en periodos de 10 años.
Ninguno de los dos es "seguro": un fondo indexado de bolsa sube y baja con el mercado, y puede perder valor durante años.
Cómo se calcula
Las comisiones de un fondo se descuentan cada día de su valor, así que la rentabilidad que recibes es:
Con esa rentabilidad neta se calcula el crecimiento con aportaciones mensuales, igual que en la calculadora de interés compuesto. El coste de las comisiones es la diferencia entre lo que tendrías sin comisiones y lo que tienes con ellas: incluye lo que pagas y los intereses que ese dinero habría generado.
Ejemplo resuelto: 10.000 € y 200 € al mes durante 25 años al 6 %
- Rentabilidad neta del fondo A (0,2 %): 1,06 × 0,998 − 1 = 5,79 %. La del fondo B (1,5 %): 1,06 × 0,985 − 1 = 4,41 %.
- Sin comisiones tendrías unos 178.176 €, habiendo aportado 70.000 €: la ganancia posible es de 108.176 €.
- Con el fondo A terminas con 171.990 €: las comisiones te cuestan 6.187 €, un 5,7 % de la ganancia posible.
- Con el fondo B terminas con 137.187 €: las comisiones te cuestan 40.990 €, un 37,9 % de la ganancia posible.
- Diferencia entre los dos: 34.803 €, por una diferencia de comisión de 1,3 puntos al año.
Qué comisiones puede tener un fondo en España
- Gestión: la cobra la gestora. Por ley no puede superar el 2,25 % anual si se calcula sobre el patrimonio, el 18 % si se calcula sobre los resultados, o el 1,35 % más el 9 % si combina ambos.
- Depósito: la cobra la entidad que custodia los activos. Máximo, el 0,2 % anual.
- Suscripción y reembolso: algunos fondos cobran al entrar o al salir. Muchos fondos indexados no las tienen, pero conviene comprobarlo.
El dato que debes mirar para comparar es el de gastos corrientes, que aparece en el documento de datos fundamentales del fondo. Suma la comisión de gestión, la de depósito y otros gastos del fondo.
Qué no incluye esta calculadora
- Supone la misma rentabilidad bruta para los dos fondos. En la realidad, un fondo activo puede hacerlo mejor o peor que su índice.
- No incluye impuestos. Puedes estimarlos en la calculadora de interés compuesto.
- No incluye comisiones de suscripción o reembolso, ni las de custodia que cobran algunos brókeres por los ETF.
Preguntas frecuentes
¿Dónde veo cuánto cobra mi fondo?
En su documento de datos fundamentales, que la entidad debe darte antes de invertir, y en la ficha del fondo en la web de la CNMV. Busca los "gastos corrientes" o "costes corrientes".
¿Un fondo indexado y un ETF son lo mismo?
Los dos suelen copiar un índice, pero un ETF cotiza en bolsa como una acción y un fondo indexado se compra y se vende a su valor liquidativo diario. En España, los fondos de inversión permiten traspasar el dinero de un fondo a otro sin pagar impuestos hasta que lo retiras; los ETF, en general, no tienen esa ventaja.
¿Merece la pena pagar más por un fondo de gestión activa?
Solo si el fondo consigue superar a su índice por más de lo que cuesta su comisión extra, y de forma constante. Puedes usar la calculadora para ver cuánto tendría que rendir de más para compensar: sube la rentabilidad bruta del fondo B hasta que iguale al A.
Fuentes
- Real Decreto 1082/2012, Reglamento de instituciones de inversión colectiva (BOE), artículo 5: límites de las comisiones.
- CNMV: registro y fichas de los fondos de inversión, con sus comisiones y gastos.
- S&P Dow Jones Indices, informes SPIVA Europe: comparación de fondos de gestión activa con sus índices.
- Finanzas para todos (Banco de España y CNMV): qué son los fondos de inversión y sus costes.
Resultados orientativos. Esta calculadora no es asesoramiento financiero ni recomienda ningún fondo concreto. Toda inversión tiene riesgo y las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras.
Actualizado el 5 de noviembre de 2026.